- EL JUBILLO, TORO DE FUEGO o JÚBILO, :


Práctica también seguida en las provincias vascongadas con el nombre de "toro de fuego" o "zenzenzusko".
- PERROS:

- DOMINGUILLOS:

Es una cierta figura o fantasma, hecha como soldado todo roto, que se llena de paja; luego se pone en la plaza donde se corren los toros... Este fantasma o soldado está ordinariamente vestido de rojo, que es el color de las fiestas y domingos; por eso se le llama Dominguillo, y así el toro persigue con más furia a los así vestidos que a los que llevan otros colores.
Es cierta figura de soldado desharrapado, hecho de andrajos y embutido en paja, al cual ponen en la plaza con una lancilla o garrocha, para que el toro se cebe en él y le levante en los cuernos peloteándole.
Esta invención es muy antigua, y tiene su origen en los romanos en la misma forma, y con el nombre de primipila o pila, que vale tanto como soldado piquero de los que llevaban las lanzas que llamaban pilas, propia arma de romanos».
- DESJARRETE:


Innoble misión que llevaba a cabo la plebe en las fiestas de toros anteriores al siglo XVIII.
- MEDIA LUNA:

Instrumento que se empleaba para desjarretar los toros que no se podían matar durante la corrida.
- CHISPA FULMINANTE:
Artificio de pólvora colocado en la testuz del novillo, al que se prendía fuego. En desuso actualmente.
- TRÉBEDES:

- DESPEÑE DE LOS TOROS:
Usada en tiempos de los Austrias, que consistía en encallejonar a los toros hasta una rampa de madera resbaladiza con caída sobre un río o estanque, donde, en barca o nadando, les guardaban unos "pseudolidiadores" que les acosaban y hostigaban hasta que salidos nuevamente a tierra, erancapeados, lidiados y acuchillados por gente preparada y dispuestas para ello.
- MONTAR LOS TOROS:
Práctica que nos vino de América y que se realizó frecuentemente en Argentina, México y Perú, consistente en montarse -bien a pelo o con silla o cincha- en un astado, para que desde él matar o rejonear otro y apuntillar el propio.
Maestro en estas lides fue el indio Mariano Ceballos, a quien Goya inmortalizó en sus aguafuertes.
Joaquín Lozano llevó a cabo esta suerte en Madrid, en el año 1820, anunciándose tal habilidad con el título de "El toro ensillado".
En 1908-1910 la practicaba Juan Domingo "El Temerario" y Vicente Martín "El Fideista"
... continúa en capítulo III y último...
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